Muere con 1400 descendientes

Autor: Ifun Jueves, 17 Septiembre 2009 Enviar a un Amig@

Se trata de Rachel Krishavsky, una abuela perteneciente a la corriente ultra-ortodoxa del juda铆smo, que muri贸 el pasado fin de semana en Jerusal茅n, y que durante su dilatada vida parece haber cumplido al pie de la letra con el precepto b铆blico, seg煤n informa el diario “Yediot Aharonot”.

El vers铆culo de la Biblia que reza “creced y multiplicaos, y llenad la tierra” (G茅nesis 1:28) cobra un significado literal en Jerusal茅n, donde una mujer fallecida a los 99 dej贸 una prole de 1.400 descendientes, entre hijos, nietos, bisnietos y tataranietos.

Esta “superabuela” jud铆a se cas贸 a los 18 a帽os con un primo suyo, Itzhak, ya fallecido, y como manda la tradici贸n ultra-ortodoxa, ambos cumplieron con su cometido trayendo al mundo un total de once hijos: siete varones y cuatro mujeres.

Los ni帽os, una “bendici贸n”
Krishavsky educ贸 a sus descendientes en l铆nea con la idiosincrasia jud铆a en la que los ni帽os son considerados una “bendici贸n”, ideal que sus hijos adoptaron al pie de la letra porque le dieron 150 nietos.

Los nietos siguieron la tradici贸n familiar de ahondar en la procreaci贸n y le trajeron al mundo no menos de un millar de bisnietos, que tampoco defraudaron a la abuela Krishavsky y que a d铆a de hoy suman en total cientos de bisnietos y tataranietos.

La matriarca del clan falleci贸 el s谩bado pasado “en medio de un mar de descendientes a su alrededor”, describe el rotativo israel铆, una descendencia dif铆cil de estimar, seg煤n los propios familiares.

“Nuestra valoraci贸n es que somos unos 1.400 porque cada uno en su generaci贸n ha sido bendecido con muchos ni帽os”, manifest贸 al diario uno de los nietos de Krishavsky.

Pese a que esta prol铆fica mujer ha llevado una vida larga y dichosa, su familia lamenta su p茅rdida y la recuerda en su lugar de residencia junto al popular mercado de Majan茅 Yehuda de Jerusal茅n.

“Mi abuela fue toda su vida una mujer devota de Dios y su puerta siempre estuvo abierta a todos los sin-techo y pobres que buscaban comida en el mercado”, declar贸 uno de sus cientos de nietos.

“Conoc铆a a todos sus descendientes y se sab铆a de memoria el libro de Salmos. Hasta hace dos a帽os participaba en todos los eventos familiares, fueran tristes o alegres”, agreg贸.

“Estamos tristes por su muerte, pero tambi茅n felices y orgullosos por lo que ha conseguido en su vida y porque era una santa”, apostill贸.

Los numerosos miembros de la familia pertenecen a las distintas corrientes dentro de la ultra-ortodoxia jud铆a.


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